

Bienestar integral en cada dosis
Optimiza tu salud con suplementos premium
Antioxidantes
Veinte productos. Y una distinción que ordena toda la categoría y que casi nadie explica: no todos los antioxidantes hacen lo mismo.
Dos formas de defenderse del estrés oxidativo
- Antioxidantes directos — neutralizan radicales libres ellos mismos, uno por uno. Se consumen en el proceso. Vitamina C, vitamina E, astaxantina.
- Activadores de vías — no neutralizan nada por sí solos. Le indican a tus células que produzcan sus propios antioxidantes, activando la vía Nrf2 y la maquinaria enzimática de detoxificación. Es el caso del sulforafano.
La segunda estrategia es catalítica: una molécula desencadena la producción de muchas. No son intercambiables, y por eso una estrategia bien pensada usa las dos.
El sistema, por capas
Intracelular — el glutatión
Es el antioxidante maestro: el principal dentro de la célula. Participa en la detoxificación hepática de fase II y se une a metales pesados para su eliminación.
Y acá la tecnología de entrega decide si el producto funciona o no. El glutatión oral convencional se degrada en el tracto digestivo antes de absorberse — gran parte de las cápsulas de glutatión del mercado entregan poco o nada. La forma liposomal empieza a absorberse en la mucosa oral y esquiva esa degradación.
Membrana — los liposolubles
- Astaxantina (AstaREAL) — carotenoide de microalga. Su particularidad estructural: atraviesa la membrana celular de lado a lado, protegiendo la cara interna y la externa. La mayoría de los antioxidantes solo cubre una.
- Tocotrienoles (Annatto-E) — 100% tocotrienoles, 0% tocoferoles. Vitamina E en la forma que casi nadie vende.
- CoQ10 liposomal — antioxidante de membrana y componente de la cadena de transporte de electrones.
Extracelular — vitamina C
En plasma y fluido extracelular. Con doble función: también regenera otros antioxidantes ya oxidados, devolviéndolos a su forma activa.
Enzimático — los cofactores
Selenio (cofactor de la glutatión peroxidasa) y zinc. Sin ellos, las enzimas antioxidantes de tu propio cuerpo no funcionan.
Y una categoría aparte — la ergotioneína
Un aminoácido de hongos que el cuerpo no produce, y sin embargo construyó un transportador dedicado (OCTN1) para captarla activamente y concentrarla en tejidos bajo alto estrés oxidativo.
El cuerpo gastó energía evolutiva en una vía específica para una molécula que no fabrica. Eso sugiere que cumple una función que importa.
Antes de comprar: mide
mescreen evalúa la función mitocondrial — donde se origina la mayor parte del estrés oxidativo. Si vas a invertir en CoQ10, glutatión o ergotioneína, este test te dice si tienen dónde actuar. Retest a 3–4 meses.
Un test cuesta menos que tres meses del suplemento equivocado.
⚠️ Más no es mejor
El estrés oxidativo no es solo daño: también es una señal fisiológica. La adaptación al ejercicio, por ejemplo, depende parcialmente de ella.
Y los límites son reales:
- Selenio — límite superior 400 mcg/día. Tres productos de esta colección lo contienen: Omics Guard (200 mcg), Thyrommune (83 mcg) y Ergo-Thione+. Súmalos antes de combinar.
- Vitamina E — liposoluble, se acumula. Efecto antiplaquetario: interacción con anticoagulantes.
- Cobre — compite con el zinc por absorción. No usar en enfermedad de Wilson.
Qué no es
Estos productos apoyan el equilibrio antioxidante y las vías de detoxificación. No tratan, curan ni previenen enfermedades, y no son agentes quelantes ni tratamientos de detoxificación.
Omics Health, distribuidor exclusivo en Chile de Quicksilver Scientific, Designs for Health, Biotics Research y mescreen.



















